El Cerro de los Ángeles ocupa el punto central del mapa de la Península:
en él se alza el Monumento Nacional del Sagrado Corazón de Jesús. Junto
a la Ermita de la Virgen de los Ángeles, de la cual recibe el nombre el
Cerro.
El peregrino que acude tiene ante sus ojos el Tabor y el
Calvario, expresión palpable de la promesa "Reinaré en España".
El
Cerro es testimonio de nuestra respuesta humilde de reparación y
consagración al Corazón de Jesús.