Sorprendentemente, pocos restaurantes romanos ofrecen ensalas creativas. Los fundadores de Insalata Rica vieron la escasa oferta y la alta demanda de este tipo de ensaladas, y actualmente cuentan con una cadena de 12 restaurantes donde se puede comer bien, rápido y barato. Popular entre aquellos que quieren guardar la linea, sus platos van desde insalata con gamberetti (gambas, champiñones, lechuga rizada y radicchio) hasta insalata di funghi (queso parmesano, champiñones y lechuga rizada) e insalata contadina (queso feta, aceitunas, almendras, tomates y lechuga). Este restaurante, en particular, tiene una zona donde sentarse al aire libre, muy cerca del bullicioso Corso Vittorio Emanuele, que puede llegar a ser muy ruidoso pero es muy placentero en verano.