Abierta en 1766, la Capilla de San Pablo es el edificio público más antiguo de Manhattan que sigue en uso. Lugar en el que George Washington dio culto y los voluntarios y trabajadores que dedicaban su tiempo y vida a las labores de recuperación tras el 11-S recibían ayuda de todo tipo.
Esta capilla ha sobrevivido no sólo a los ataques terroristas del 11-S sino también a diversas catástrofes naturales. En ella podemos encontrar la campana de la paz.